Dimecres, 1 de Juny del 2005 a les 17h42
Episodio II: El ataque de los clones





La vi medio obligado y sin mucho entusiasmo, pero me sorprendió. La historia de amor que se supone es el centro del argumento es una bazofia, pero la trama política me interesó, y creo que es el valor que se le añade la nueva trilogía. Claro, también están los efectos especiales, muchísimo mejores que en el Episodio I. Anakin como personaje y Hayden Christensen como actor son un desastre, vamos, perfectos el uno para el otro, pero los demás personajes están más logrados y tienen más profundidad. Un par de escenas me chirriaron la primera vez, cuando Anakin “se vuelve malo” por la muerte de su madre, y la revitalización del abuelo Yoda en la batalla contra Dooku. Ésta segunda mejora en un nuevo visionado, pero el simplismo de la matanza perpetrada por Anakin para decirnos “ahora se va a pasar al lado oscuro” me parece patética. El tema de los clones me descolocó. Los jedis se enteran de pronto que se está creando un gran ejército, y resulta que sin preguntar a nadie deciden aprovecharlo para la batalla del circo romano. Para mí, que sé quién es Palpatine y para qué quiere a los clones, se me hace raro que éstos ayuden a los “buenos”… pero lo dejaremos pasar, me encanta la escena final.
La peli consigue lo que se propone, además de entretener, que es conseguir predisponernos y darnos ganas para ver la tercera, aunque sólo sea por curiosidad de ver cómo pasamos de una situación 2 a una situación 4.


Dimecres, 1 de Juny del 2005 a les 21h23
Mmmm, pobre Hayden (es que me pone el chaval, que le vamos a hacer).
A mí la matanza no me chirrió tanto como a ti, pero reconzco que se nota que está metida a capón. Sin embargo me gustan 2 escenas donde se le ve por donde va a venir en cosas más simples: cuando le chilla a la cazarecompensas ese “Que me lo digas!” (no está Obi Wan y le cruza la cara seguro, amén de paliza posterior, es ese punto de descontrol del lado oscurillo que gusta) y cuando se queda tan pancho proponiendo dictaduras a Amidala en el césped (en resto del momento césped puede arder tranquilamente).