Dilluns, 13 de Març del 2006 a les 19h34
Viaje en globo desde Girona
Ya lo atrasamos hace dos semanas porque llovía y el sábado tampoco pudo ser. El viento. Tramuntana.
El domingo la cosa no estaba tampoco muy segura, pero se calmó, y a las ocho y media de la mañana, ya con el sí confirmado en el móvil, nos vestíamos y cogíamos el coche hacia la otra punta de Girona. Aparcamos y vimos ésto:
Subimos para comprobar que la idea había sido brillante:
Y empezamos a ascender para obtener un punto de vista diferente de nuesto pueblo:
El globo aerostático no es dirigible: sólo se puede maniobrar el ascenso, el descenso y el giro sobre sí mismo. La dirección y la velocidad que sigue es la que lleve el viento. Por eso no se puede salir con mucho viento, ni cerca de la costa, por si un cambio de viento te arrastra hacia el mar. A nosotros nos llevó un poco erráticamente al principio y dimos una vuelta algo por encima del barrio viejo de Girona para volver sobre el origen y después tomar rumbo nornoreste. Subimos por encima de la montaña de Montjuïc y sus modernas casas para gente con pasta. Una señora nos saluda desde la cama a través del ventanal de su habitación, unos perros nos ladran y unos vecinos nos miran de reojo como si hubiéramos violado su intimidad. El amo del globo nos cuenta que él vive allí y que su casa es la única que en vez de piscina tiene un gran tanque de gas propano con que alimentar el aire caliente de su nave.. Subimos un poco más y detrás de Les Gavarres divisamos la costa y les Illes Medes:
Seguimos hacia el norte, y nos despedimos de Girona:
Vemos campos y campos, y de ver el espectáculo, casi olvidamos que traemos cámara, pero algo bonito queda:
Seguimos al norte y dejamos Banyoles al oeste:
Al noreste, muy lejos, el Golf de Roses:
El amo y piloto de nuestro medio de locomoción está constantemente en contacto por radio con el controlador aéreo del Aeropuerto Girona-Costa Brava de modo que no nos acerquemos a la trayectoria de cualquier avión que vaya a aterrizar o despegar. Siempre por encima de nosotros, pasan tres o cuatro aviones.
Además de con el aeropuerto, nuestro piloto se comunica con un vehículo que nos sigue desde tierra, y con otros tres globos que podemos divisar muy lejanos al oeste. Ellos han salido de Olot. En el suelo vemos granjas y pueblos.
Después de más de una hora y media de trayecto, es hora de plantearse el aterrizaje. El viento es bastante fuerte y nos lleva a unos 25 quilómetros por hora por encima del pueblo de Galliners.
Recomiendo que sigáis el enlace de la foto siguiente para entender el video del aterrizaje que viene después. La imagen de flickr tiene unas notas interesantes.
El siguiente es el video del accidentado aterrizaje. Dura ocho minutos y supongo que puede resultar aburrido, por eso lo explicaré un poco. En los primeros minutos podemos ver cómo acabamos de sobrevolar Galliners y pasamos por encima de una granja. Nos ladra un perro, se asustan las vacas y pasamos por encima de unos árboles. Hacemos un primer intento de aterrizaje, pero nos elevamos de nuevo. El segundo intento es el definitivo, topamos con las ramas más altas de unos pinos, nos agachamos y a partir de ese momento en el video ya no se ve nada, sólo se escucha gritos y risas nerviosas. Lo que sucede es que chocamos contra el suelo y el globo se vuelve a levantar. Luego vamos a dar a un campo y la cesta cae de lado, pero viento nos sigue arrastrando. El dueño nos dice que no intentemos salir. Yo estoy tumbado boca arriba contra el lateral, Estela encima de mí, pisándome con una rodilla en la barriga y la otra en los huevos. Un chico que venía con nosotros está colgado del otro lateral, que ahora ejerce de techo, como una araña; su chica está encima de otro que a su vez está aplastando al piloto, quien está a mi lado. Cuando todo se ha parado, empezamos a bajar. Nada roto. Todos estamos bien.
Nos han asegurado que los aterrizajes suelen ser mucho más tranquilos y que la cesta suele quedar de pie. Esta vez nos quedamos con algo impactante que contar.
La tela del globo se había enredado en un árbol, pero entre todos pudimos rescatarla.
Aquí vemos el surco que dejó la cesta al arrastrarnos.
Recogimos el globo y nos fuimos a tomar un buen desayuno.































Dilluns, 13 de Març del 2006 a les 19h46
Jejejeje interessant interessant. Vaig a fer el meu típic comentari superflu: a veure si et neteges les ulleres!!!!
Dilluns, 13 de Març del 2006 a les 22h15
“Algo más impactante que contar” Nunca mejor dicho
La experiencia mereció la pena, seguro.
Dimarts, 14 de Març del 2006 a les 11h28
Y una cosita más: Viaje es con J
Dimarts, 14 de Març del 2006 a les 12h39
Que chulo, y que envidia… yo solo he montado una vez en globo, pero estaba atao, nada más que arriba y abajo. Y ya. Snif.
Dimarts, 14 de Març del 2006 a les 14h14
¡Ups! Gracias, Luiyo, ¡vaya lapsus! Ya está arreglado.
Dimarts, 14 de Març del 2006 a les 15h09
Viaje, viatge
Dimecres, 15 de Març del 2006 a les 20h07
Peazo reportaje. Yo jamás me subiría a uno…dejaría un rastro de potada…jajajaja en serio