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La joven del agua


La maldición del director M. Night Shyamalan fue acostumbrarnos a finales sorprendentes e impresionantes como en el caso de su primera gran peli conocida: El sexto sentido. Supongo que hay que ir a ver La joven del agua avisado de no esperar un final inesperado (valga la aparente contradicción) y de que vamos a ver un cuento entre infantil y terrorífico (como cualquiera de los hermanos Grimm, aunque en este caso nos hagan creer que el cuento es originario de China) adaptado a la sociedad actual, ambientándolo en una comunidad vecinal.

Una señorita etérea y casi transparente, aparentemente salida de la piscina comunitaria, aparece en la vecindad y se instala en la casa del administrador del edificio, quien irá averiguando su origen y propósito a través de un cuento que una vecina china le va contando porque recuerda que lo contaba su abuela.

Quizá el mayor problema que le veo yo a la película es creérsela. Si nos cuentan un cuento fantástico ambientado en un bosque misterioso de un país desconocido o exótico, entramos fácilmente de lleno en la historia. Si nos meten en una vecindad más o menos normal (aunque algunos personajes son realmente estrambóticos, como el culturista que busca desarrollar musculatura sólo en una mitad de su cuerpo), nos van a tener que explicar cómo se integra la parte fantástica en la parte “real”, y eso no se hace. Es más, los personajes aceptan sin mayor problema la presencia de una ninfa de las aguas y el acecho de un lobo feroz en la comunidad.

Pasado el escollo de aceptar el cuento, podemos valorar la peli por su bonita fotografía (atención al uso de los reflejos y las translucencias), su bonita música y su bonita historia. Creo que podemos concluir fácilmente que la peli es bonita. Sin más, sin mayores pretensiones y sin mayores trascendencias. Excepto una, que quiere pasar como despercibida pero que como es el tema mejor tratado de la peli acaba convirtiéndose, creo yo, en el tema de la película, y que acaba machacando casi todo lo demás, y es la brutal venganza que se toma el director contra los críticos de cine, personificados en el “vecino nuevo”.

De toda la peli me quedo con un fotograma: el lobo reflejado en la puerta de la lavadora mientras una pieza de ropa de un color muy característico se está lavando…, quizás soy el único que lo vio, pero me pareció un guiño genial. Lo demás, como he dicho, un cuento para ver con inocentes ojos infantiles.

5 comentaris a “La joven del agua”

  1. LatinLose
    Dimecres, 6 de Setembre del 2006 a les 21h25
    1

    De la piscina de mi comunidad solo sale el conserje, mal afeitado con su camiseta de camionero y escupiendo al suelo. Una visión muy etérea.

    ¿Translucencia? Ya puestos a dar patadas al diccionario, te lo podrías haber currado más.

  2. Su
    Dimecres, 6 de Setembre del 2006 a les 21h49
    2

    Quiero verla, aunque la estén poniendo a caldo y eso :-/

  3. txapulin
    Dijous, 7 de Setembre del 2006 a les 8h03
    3

    Bueno, Latin, supongo que como casi-doctor relacionado con el tema, tengo consentimiento para inventarme este tipo de palabros ¿no? ;) Creo que la palabra más correcta es “semitransparencia”, pero no me gusta.

  4. mikel
    Divendres, 8 de Setembre del 2006 a les 18h30
    4

    no la he visto , por lo que pregunto….si me gusto el sexto sentido y el bosque…me va a gustar esta?

  5. txapulin
    Dimarts, 12 de Setembre del 2006 a les 1h02
    5

    ¡Uy! Difícil respuesta para tan simple pregunta, Mikel… sólo puedo contestar que probablemente sí, pero sólo si no me echas las culpas si después no te gusta.

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