home

Dilluns, 14 de Juliol del 2008 a les 0h51

Picnic en Audley End con los Gipsy Kings

Per Txapulín

Hubiera estado bueno si se nos ocurre ir a ver a los Gipsy Kings como si fuera un concierto normal: nos pillan en bragas. Menos mal que íbamos acompañados de gente que sabía de qué iba el asunto.

Picnic
De picnic…

Resulta que aquí en Inglaterra se estila mucho lo de los Picnic Concerts. Si el concierto empieza a las 8, las puertas están abiertas desde las 2, y la gente entra en plan domiguero, con sus mantas, sus canastas, sus mesas, sus sillas, sus sandwiches y, sobre todo, sus cervezas, para tirarse en la hierba a pasar las horas hasta que empieza el concierto, cuando justo antes de que la resaca empiece a aparecer, la sudan bailando.


Concierto

…esperando a que empiece.

A nosotros nos tocó llevar nuestro menú internacional: tortillas de patatas y guacamole, que empezamos a comer, con un ojo puesto en las nubes amenazadoras que finalmente no descargaron, como una hora antes de que empezara el telonero.

Respecto a los Gipsy Kings, debo reconocer que yo no sabía casi nada de ellos y son un grupo bien curioso. Son franceses (aunque hijos de gitanos catalanes huidos de la guerra civil), hacen rumba catalana (mezcla de rumba, flamenco, pop y música ligera, según la wikipedia) y tienen un nombre bien inglés. Además, resulta que son todos familia, hay nueve guitarras en el escenario y cuatro de ellos son zurdos. Djobí, djobá, Bamboleo (que es de ellos y no de Julio Iglesias, como yo pensaba) y otras canciones conocidas sonaron anoche mientras un desafinado coro de ingleses borrachos las cantaban y bailaban. El concierto lo disfruté, aunque debo reconocer que me pasó como con el flamenco en general; me encantan las guitarras, y el guitarra solista de los Gipsy Kings, Tonino Baliardo, es un auténtico maestro, pero cuando se ponen a cantar, con todo su sentimiento, a mí me deja de llegar.

6 comentaris a “Picnic en Audley End con los Gipsy Kings”

  1. Mikel
    Dilluns, 14 de Juliol del 2008 a les 9h46
    1

    el concert d’ en Knopfler a BEaulieu el 2002 va ser un picnic concert!! , de fet hi havia els freaks vinguts de tot el mon drets davant pero a la part del darrera milers de personas amb la taula de picnic jejeje

  2. Quikosas
    Dilluns, 14 de Juliol del 2008 a les 13h16
    2

    ¿¿Nueve guitarras?? ¡Pues armonizar todo eso ya tiene su mérito!
    Y ese tipo de conciertos son geniales… Yo no los conozco por experiencia sino más bien por la similitud con los festivales (Extremúsika viene a mi mente) y sin duda, son un gustazo.
    Y ese tipo de escenario es exactamente como los que había en los dos ViñaRock en donde estuve.
    ¡Y me está entrando un mono de festival de narices! Aaaaargg.
    -Off topic- Felicidades, de paso, por tu año en Cambridge ;)

  3. txapulin
    Dilluns, 14 de Juliol del 2008 a les 17h55
    3

    Quikosas, en realidad eran ocho guitarras de acompañamiento y una solista. Es como armonizar dos guitarras ;) .

  4. El laboratorio del Dr. Txap » Arxiu del blog » Carsharing, o cómo tener un coche a mano sin ser el propietario
    Dilluns, 14 de Juliol del 2008 a les 23h44
    4

    [...] nos dimos de alta la semana pasada pensando que lo usaríamos para el concierto de los Gipsy Kings, pero como al final nos llevaron, lo estrenaremos el próximo sábado, que nos han invitado a una [...]

  5. Quikosas
    Dimarts, 15 de Juliol del 2008 a les 11h47
    5

    Pues entonces vaya desperdicio de cuerdas…

  6. txapulin
    Dimarts, 15 de Juliol del 2008 a les 11h50
    6

    ¡Juas, juas! No lo había visto así. La verdad es que nueve guitarristas en el escenario son un espectáculo visual, sobre todo si la mitad son zurdos.

    Tema para la reflexión: Si todos los violines de una orquesta sinfónica tocan lo mismo, ¿es un desperdicio de cuerdas?