Matones de recreo

Los matones del cole te quitan el bocata en el recreo. Luego ponen un puesto en el que te lo venden más barato que en el bar. Entonces te quedan tres opciones. O te quedas sin almorzar, o compras uno en el bar, o les compras el bocata a los matones sabiendo que si lo haces mañana te lo quitarán con más ganas.

Así está el mercado inmobiliario en el Reino Unido.

Después de cinco años con los precios inmobiliarios estancados y con signos de que la economía no se está recuperando todo lo bien que quisieran desde la crisis del 2008 (sí, aquí la crisis fue en el 2008, o ese es el discurso mediático, ya saben), al gobierno británico se le ha ocurrido la brillante idea de reactivar el mercado inmobiliario, y de paso la construcción, y de rebote la economía entera, ya saben, con un plan de ayudas al comprador. “Help to buy”, le llaman, como si te fueran a lanzar un salvavidas. Un salvavidas que por fin te convertirá en propietario. “Landlord”. La misma palabra ya te lanza al estrellato de la clase privilegiada de los terratenientes, aunque tu pedazo de tierra sólo puedan llegar a ser 60m² por 180.000£ en un piso de dos habitaciones minúsculas en Cambridge. Tierra que ni siquiera es tuya, por cierto, que el terreno sobre el que está el piso es de otro al que le estás alquilando, pero ése es otro tema. Total que el gobierno reserva 140.000 millones de libras (léase bien: 140.000.000.000£), para prestar sin intereses el 20% del valor de la casa, siempre que tú pongas el 5% y el banco el 75% que falta. Un chollo ¿no?

Pues no. Les doy 10 segundos para pensar por qué no es un chollo.

¿Ya?

Pues eso: los precios han subido casi un 10% en este año, y la medida ni siquiera está en marcha, creo, al menos no totalmente. ¿Lo veis o no? Hagan sus cuentas. El libre mercado se ha comido de un solo bocado la ayuda del gobierno. Te has quedado sin bocata del almuerzo y de paso te han mordido los dedos. Ya se han visto ratas acercándose a los bocadillos, además. ¿La alternativa? Alquilar a unos precios carísimos, como los de los bocatas del bar.

¿”Help to buy”? Basura. Basura mediática. Los que tienen los ojos abiertos ya lo llaman “Help to sell”, porque en realidad sólo es una medida para hinchar una burbuja que nunca llegó a reventar en este país, pero a la que la economía británica es adicta y cada vez necesita una dosis más alta de ladrillo. ¿Que no? Miren a España…

Pero no se preocupen que no aprendemos. Vuelvan a mirar a España.

Autoespionaje industrial

El analista de la empresa nos acaba de pasar un artículo muy interesante sobre cómo opera la transferencia de conocimiento dentro de la empresa y cómo muchas veces este conocimiento se acaba borrando. ¿Por qué se ha hecho esto así? ¿Cómo funciona realmente? Vale, esto lo vendemos, le funciona al cliente y a nosotros nos reporta beneficios, pero si queremos ampliar sus funcionalidades, cambiarlo, mejorarlo, ¿sabemos cómo? ¿O tendremos que acabar recontratando a la gente que hace varias décadas lo diseñó y ejecutó?

No se pierdan la historia. Aquí un par de extractos.

I worked for several decades at a large petrochemical company. In the early 1980s, we designed and built a plant that refines some hydrocarbon type stuff into other hydrocarbon type stuff. Over the next thirty years, institutional memory of this plant faded to a dim recollection. Oh, it still operates, and still makes money for the firm. Day to day maintenance is performed, and the skilled local crew is familiar with the controls, valves, safety systems, and other such.

But the company has forgotten how it really works.

[...]

We hear a lot about the spy-movie kind of corporate espionage. I’d love to read a study of reverse corporate espionage, where companies forget their own secrets and employees have to unofficially get them back. I’m convinced it happens more than you’d think.

¿Qué me pasó?

“¿Qué te pasa, Alex? ¿¡Qué te pasa!?”. Oigo entre brumas la voz de mi mujer.

Abro un ojo y veo las cajas que hay debajo de mi cama. Mi cara contra el suelo. ¿Me habré caído de la cama? Es mi primer pensamiento descartado al sentir que mi pierna izquierda está apoyada en una postura extrañísima contra la mesita de noche. Estela sigue exaltada. “Nada, estoy bien, no me pasa nada…”.

Tengo en mis brazos una jarra de plástico empiezo a recordar. No estaba durmiendo. Estaba sentado en mi cama agarrado a la jarra a ver si podía vomitar después de una noche de dolor de tripa. No hay otra explicación: me he desmayado. Siento algo de dolor en la parte trasera de mi cabeza. No parece haber chichón pero sí ha habido golpe.

Me reincorporo como puedo. “Creo que me he desmayado”, le digo a Estela. Y vuelvo a la cama a dormir.

Esta mañana al lavarme la cara veo en el espejo un golpe en la ceja derecha. Me duele.

Es la primera vez que me pasa algo así. He estado a punto de desmayarme otras veces, pero recuerdo perfectamente la sensación de desmayo. Esta vez no. Sólo puedo deducir que me he desmayado pero no tengo ningún recuerdo ni del desvanecimiento de consciencia, ni de los dos golpes en la cabeza (debió ser uno contra el radiador y otro contra el suelo), ni de los varios segundos que Estela dice que estuve respirando fuerte y resoplando mientras estaba ya en el suelo. Ni siquiera es un “estaba sentado en la cama y de pronto estoy en el suelo”, no, es que lo siento como si entre ambos acontecimientos hubieran pasado horas. Un hueco dejado en blanco en uno de los accidentes más extraños que he vivido.

Sobre mi estómago. Creo que voy mejorando, gracias.

Elegir colegio para Eric

Acabo de poner esto en twitter..

…y creo que merece una explicación, especialmente el concepto de “apuesta arriesgada”.

Elegir un colegio público en el Reino Unido no es trivial. En principio no debería ser muy complicado, presentas un formulario con una lista de tres colegios por orden de preferencia, y serás admitido o no según los criterios de admisión que cada colegio publica.

El problema es la cantidad de cosas que has de tener en cuenta para elegir los colegios. Por ejemplo es inútil poner tu colegio preferido si no cumples ninguno de los criterios de admisión y es un colegio muy demandado.

Como he dicho cada colegio tiene sus criterios de admisión. En realidad para la gran mayoría de colegios son los mismos. A saber:

  1. Niños con necesidades especiales
  2. Niños dentro del área de admisión con un hermano en el colegio
  3. Niños dentro del área de admisión
  4. Niños fuera del área de admisión con un hermano en el colegio
  5. Niños fuera del área de admisión que no han podido ser admitidos en el colegio de su propia área
  6. Niños fuera del área de admisión

En caso de empate se admiten a los niños que estén más cerca del colegio según la distancia en línea recta de su casa al colegio.

Los colegios que no usan estos criterios o que los varían o amplían, lo suelen hacer por motivación religiosa. He visto uno (católico) en el que si estás fuera del área y eres ateo tienes menos preferencia que si estás fuera del área y eres musulmán. No sé por qué esto no es delito.

Así, lo fácil es poner el colegio de tu área en primera opción (o alguna de las otras), y casi seguro que el niño entra.

Pero ¿qué pasa si el colegio de tu área tiene muy mala fama y no te gusta? Pues que cualquier apuesta es arriesgada, ya que si no puedes entrar en ninguna de tus tres opciones, te puede tocar cualquier colegio de la ciudad o de los pueblos de alrededor.

Como el colegio de nuestra área no se llena (precisamente por la mala fama, muchos padres no eligen ese colegio en ninguna de las preferencias), este colegio es, de facto, nuestra cuarta opción.

Así, nuestra primera opción es una apuesta muy difícil de ganar: el colegio del área con mejor fama, que el año pasado, por la demanda, ni siquiera pudo cubrir a los niños de su propia área. Nosotros estamos fuera de área, pero no estamos lejos. De todos modos sigue siendo difícil.

La segunda opción es el colegio nuevo del que ya os hablé. Yo creo que aquí entra casi seguro. La apuesta viene más por el riesgo de ser precisamente un colegio nuevo de donde no tenemos ninguna información previa y donde Eric va a ser siempre de los niños mayores. Pero la idea es también motivadora y ya de hecho nos estamos involucrando en cómo va a ser el colegio.

La tercera opción es el colegio donde hubiera ido si nos hubiéramos quedado en el piso en el que estábamos hasta junio. Nos queda algo lejos, pero es barrio conocido.

Ya he mandado los papeles esta mañana y sabremos los resultados el primero de mayo. Desead suerte a Eric.

Creando escuela, literalmente

Mi hijo Eric cumple cuatro años el domingo que viene y aquí en el Reino Unido los niños entran al colegio con cuatro años cumplidos. Así que Eric entrará a una escuela primaria en septiembre y nos toca ahora decidir cuáles son nuestras tres preferencias de entre las de alrededor.

Nos hemos enterado que por casualidad abren una escuela nueva justo este septiembre y me he involucrado personalmente en el tema como uno de los padres del área que tenemos interés en elegir cómo queremos que sea la escuela de nuestros hijos.

El tema que están tratando ahora es fundamental, ya que en enero se decide qué entidad va a llevar la administración de la escuela y se han presentado cinco candidaturas. Acabo de llegar de mi segunda reunión sobre el tema. Hoy estaba el representante del City Council (el ayuntamiento, más o menos) que será uno de los tres que decidirá sobre la entidad administradora y nos ha organizado una dinámica de grupo sobre los pros y contras de cada candidatura. El resultado de la dinámica en sí ha sido bastante pobre, por la sencilla razón de que era necesario traer los deberes hechos de casa, habiendo leído previamente los proyectos presentados por cada candidatura. Esto ha sido imposible, ya que esos proyectos se han hecho públicos justo esta tarde, y aunque teníamos los informes allí, leerlos todos nos hubiera alargado la reunión a cuatro o cinco horas. Total, que hemos improvisado, escribiendo por lo que sabíamos de oídas o podíamos intuír de una lectura superflua de los proyectos.

Yo sólo tenía una cosa clara: una de las cinco candidaturas es la diócesis local de la iglesia anglicana y yo me niego (en lo posible) a que mis hijos vayan a un colegio religioso. Me ha hecho enormemente feliz saber que, por lo menos en mi grupo de trabajo de cinco personas, al menos tres de las otras cuatro madres tienen reparos en que la diócesis lleve la nueva escuela. Además ellas tenían otra razón que yo no conocía y es sumamente interesante…

Resulta que hasta 2006 había una escuela en el barrio regentada por la iglesia. La escuela se llamaba St. Andrew’s y las autoridades la mandaron cerrar aparentemente por suspender durante varios años los estándares de calidad exigidos. A mí me parece un caso muy gordo lo de mandar cerrar una escuela, pero aparentemente no hay ninguna información clara al respecto. Por lo menos no que esté accesible en google. Por supuesto la escuela más cercana, llamada Shirley se hizo inmediatamente pequeña para la demanda requerida, y acabaron trasladándose, creo que en 2010, a las dependencias donde estaba la vieja escuela St. Andrew’s, que es más grande. El edificio donde estaba la Shirley es donde el próximo septiembre abrirán la nueva escuela, que todavía no tiene nombre.

Y así es como los padres no queremos a la Iglesia allí ni en pintura. Y yo que me alegro.

Ahora se trata de ver cuánto caso nos hacen, porque la decisión final la acaban tomando sólo entre tres, y al final lo de hoy, aparte del chisme, ha sido más caos y pantomima que otra cosa. Habrá otras dos reuniones en las que incluso podremos preguntar directamente a los candidatos (que ellos llaman “sponsors”) cosas sobre cómo llevarán la escuela. Pinta interesante.

Ahora sólo me queda leerme los cinco proyectos de los sponsors a profundidad y los informes de las otras escuelas candidatas.

Imaginación

¿Recordáis que Eric tenía cuatro dinosaurios imaginarios? Eran uno verde, uno naranja, estos dos buenos y pequeñitos, y uno rojo y otro negro, que eran grandes y malos. Luego durante unos días empezamos a tener otros dinosaurios, pero con colores mezclados.

Un buen día los dinosaurios se fueron.

Y llegó una oruga gigante que dormía con él. Esa noche no dejó que me estirara a su lado para dormirle porque podía aplastar a la oruga.

De pronto, desde hace una semana, cada día tenemos un animal diferente. Primero un zorro. Luego un lobo. Al día siguiente llegó una perrita que se llamaba Aia y al otro un gato que se llamaba Alapo. Luego vino una oveja y el sábado fue una vaca. Ya el mismo sábado avisó que al día siguiente llegaría un Tiranosaurus Rex. Ayer no nombró al tiranosaurio en todo el día pero yo iba con mucho cuidado cada vez que doblaba una esquina.

Actualizo (12/OCT/2012 10h00): El T-Rex duró dos días en casa, pero me lo dijo a posteriori, cuando ya se había ido. Ni siquiera noté su presencia ;) . Esa noche le dijo a su madre que ya no vendrían más mascotas, que la que tenía ahora se llamaba Alex. “¿Alex?” le dice su madre. “Sí”, y Eric me señala a mí. Pero sí llegaron más mascotas, ha tenido un cerdo pequeñito, que cabía en la palma de su mano y esta mañana en el coche me ha dicho que tenía un tigre. Negro. “No hay tigres negros”, le digo. “Son naranjas, con rayas negras, y hasta hay algunos que son blancos con rayas negras. ¿Estás seguro de que no es una pantera?”. “Ah, no es un tigre, es una pantera negra”. Pues eso. Por cierto, la pantera llama Akud, creo.