El amazing accidental

Kurioso se ha currado un emocionante video con el que hemos concluido las primeras jornadas amazings 2011 en Bilbao.

Amazings. Un año de Ciencia from kurioso on Vimeo.

Como amazing accidental (yo no soy un divulgador de la ciencia, como la mayoría de los otros 100 amazings, sólo pasaba por allí por casualidad) me siento tremendamente afortunado de haber podido estar aquí, conocer a tanta gente interesante y ver las impresionantes charlas de 10 minutos que se han marcado, un formato que ha funcionado a la perfección, por cierto.

Estoy deseoso de volver el año que viene. Gracias. Lo estoy pasando genial.

Batman begins


Batman begins es exactamente lo que su título sugiere: un nuevo comienzo. Olvidemos todo lo demás; nunca hubo una serie de televisión cutre y kitsch, Tim Burton nunca metió mano al personaje, las payasadas de Schumacher nunca se produjeron. Volvemos atrás, al principio, y empezamos todo de nuevo bajo una nueva perspectiva, una nueva visión del personaje (*). La idea es contarnos (de nuevo) el origen del superhéroe partiendo de su vertiente y su base humana. No es que Bruce Wayne sea el alter ego de Batman, sino al revés, y el personaje es siempre Bruce Wayne, aunque se esconda bajo un disfraz de alta tecnología. En este sentido la película trata de explicar todos y cada uno de los elementos fantásticos y psicológicos del personaje desde un punto de vista humano. Si el traje no deja atravesar las balas y el coche es ultrasónico es porque su empresa investiga y fabrica cosas para el ejército que luego se quedan en el cajón del olvido (!?). Si Batman es oscuro y va vestido de murciélago es por sus traumas infantiles (esto es taaan original… puff, yo diría que Freud es el padre del cine americano actual), si Batman vuela es porque la capa está hecha de tela de paracaidas…, hasta que se les va la olla y un generador de microondas sólo evapora el agua y no achicharra ni a una mosca que pase por allí, como si estuviéramos hechos de Tupperware, oiga.

Pero… ¿y todo esto no lo había hecho ya Tim Burton? Pues casi que sí, excepto que Burton impregna todo lo que hace de un ambiente de maqueta de personalísimo cuento gótico que transporta a otros mundos de fantasía distintos del Mundo Real. Ahí Batman encaja perfectamente y se mueve a sus anchas (y donde aún encajan mucho mejor los malos, los inolvidables Joker, Catwoman y Pingüino). Christopher Nolan, en vez de transportarnos a un mundo gótico donde todo es posible, pretende que creamos que un ricachón se disfraza de murciélago por las noches para combatir el mal. Como intento, no está nada mal, y la factura de la peli es impecable, todos los actores están estupendos (desde Christian Bale, que desde que le vi en The machinist estoy a sus pies, hasta Rutger Hauer, pasando por Morgan Freeman, Gary Oldman y el soberbio Michael Caine), la (ejem) actriz (Katie Holmes) no lo está, pero medio cumple, y echo de menos un maloso (Cillian Murphy, el espantapájaros) de más consistencia.

En definitiva, que aunque me quedo con los dos Batmans de Burton, estas revisiones (ésta y las mil que vendrán, seguro, no puede haber un final más claro como la última imagen de este Batman begins and will continue until it makes no money) me interesan y me gustan. Ahora a ver qué pasa con Supermán.

(*) Me vais a perdonar los comiqueros, ya sé que la visión de Christopher Nolan no es nueva, sino basada en las series de cómics más oscuras del personaje Batman: Year One, pero me permito la licencia de hablar desde el punto de vista cinematográfico.

Como complemento, enlazo a la opinión de Uruloki y de PJorge.

El tercer hombre

En Italia, en 30 años de dominación de los Borgia hubo guerras, terror, sangre y muerte, pero surgieron Miguel Angel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza hubo amor y fraternidad, 500 años de democracia y paz y ¿que tenemos? El reloj de cuco.

Esta frase la dice el personaje de Orson Welles después de una tensa conversación con el protagonista, el escritor Holly Martins (el personaje de Joseph Cotten). Durante esa conversación, y subidos en lo alto de la noria de Viena, el personaje de Welles observa las pequeñas figuras humanas que se mueven como hormigas en el parque de atracciones. Es entonces cuando justifica el asesinato de cualquiera de esos insignificantes seres a cambio de una interesante suma de dinero. Bajando de la noria, la famosa frase sobre Italia y Suiza. Hay que ver cómo cambia el sentido y significado de una frase sacada de contexto y repetida como una de las frases más famosas de la historia del cine. Es cierto que la frase es impactante, pero no deja de ser una justificación de la guerra, el horror y el nulo respeto por el ser humano, y siempre he pensado que mejor 500 años de paz y relojes de cuco, que dominación y guerra, aunque me quede sin Leonardo Da Vinci. Claro, puesta en el contexto de la película, la frase es mucho mejor que todo esto, porque queda como una demostración de las falacias y retorcidos argumentos que utilizan los fascistas para justificar la dominación, el asesinato, la muerte y la guerra.

Aparte de la reflexión, vayamos al grano, que es la peli en sí. Hacía tiempo que la tenía en el estante de pelis por ver y como estuve en Viena hace diez días pues qué mejor película que ésta para ponerme a recordar localizaciones. Pues, a parte de que el protagonista se aloja en el hotel Sacher, donde los postres y tartas de chocolate, y que queda con otro de los personajes en el café Mozart, pues la Viena de la película no tiene nada que ver con la actual. La ciudad es un escenario destruido y degradado por la guerra, repartida entre las fuerzas policiales británicas, francesas, alemanas y rusas, y a donde un pobre escritor estadounidense (Joseph Cotten) llega porque un tal Harry le ha ofrecido trabajo. Enseguida se encuentra con que el tal Harry ha muerto atropellado, y el escritor, convencido que Harry ha sido en realidad asesinado, se convierte en detective tras la pista de los posibles asesinos. Por supuesto ha de haber un personaje femenino, que como en todo cine negro ejerce el rol de femme fatale. Anna (Alida Valli, no tan fatale, en realidad), la novia del muerto, acabará siendo para el protagonista algo más que una simple testigo.

Quisiera destacar la fotografía, con el uso casi abusivo de las sombras y planos torcidos, que junto con la trama en clave de intriga policial, y la aparición de la femme fatale (aunque, como he apuntado antes, no es de las más representativas) hacen de El tercer hombre una de las películas claves del cine negro.

Aeropuerto

Estoy en el aeropuerto de Girona, sin conexión ni toma de corriente, si pongo el cursor sobre el símbolo de la pila que hay al lado del reloj me dice que me quedan una hora y 10 minutos de batería. Es tiempo más que suficiente, puesto que me viene a buscar Estela exactamente en este tiempo. Ahora son las doce del mediodía. Hace un rato que tendría que haber aterrizado en Budapest, pero el avión no ha llegado esta mañana y nos han dicho que se retrasa el vuelo hasta las dos de la próxima madrugada. Nos invitan, mientras, a un refresco, a comer y a cenar, pero paso de quedarme en el aeropuerto cuando mi casa está a diez quilómetros escasos de aquí y puedo ir a comer con mi mujer y echar una siesta esta tarde para ahorrar energías para una noche que se prevé movidita.

Supongo que iré un rato a la universidad y aprovecharé para publicar lo que tenga tiempo de escribir ahora, como mínimo, esto, y un par de comentarios de películas que debo.

Vuelta a Budapest

Ya sé que no había avisado, pero ya lo digo ahora: he estado una semana en Girona, en casita, descansando de Budapest y preparándome para una etapa más. He visto a la familia, a algunos amigos, he ido a la playa, he salido en bicicleta, y poco más, vacaciones en mi casa, vaya.

Mañana vuelvo. Realmente sólo me quedan tres semanitas en Budapest que he de aprovechar al máximo, ya que el 17 de agosto ya voy a Dublín, donde estaré más de dos semanas, y regresaré a Budapest el 3 de septiembre, donde apenas estaré cuatro o cinco días más para volver definitivamente a Girona antes del 10 de septiembre.

Seguiré contando, permanezcan atentos a éste su blog.

Viena en general

Desde el jueves al domingo pasado estuve en Viena, el viernes fue jornada de trabajo y el resto de días paseé e hice fotos. Aquí van algunas:

Delante de uno de los múltiples palacios, en un parque, han habilitado una pequeña huerta. Quiere recordar que hace cincuenta años, después de la guerra, esos mismos jardines fueron utilizados para intentar disminuir el hambre de la población.
Jardín del recuerdo

Lo que me gustó es la estética de la valla que encierra la huerta, hecha con desperdicios variados:
Bicicleta
Rueda

Es típico dar una vuelta en carruaje. Ésta es la parada de carros al lado de la catedral:
Carromatos

Lo que se puede comer en la calle:
Salchicha y cerveza

Y las siguientes hablan por sí mismas:
Gente
Te hago una foto
Invernadero
Jardín e iglesia

Para terminar, la famosa noria de Viena, uno de los escenarios de El tercer hombre.
Noria

Viena monumental

Me encantaron las estatuas y monumentos de Viena, aquí va una muestra:

Alegoría de América y Australia:
América y Australia

Un elefantito:
Elefante

¿Desprecio?
Desprecio

Cúpula:
Cúpula

Detalle de un conjunto monumental:
Desorden ordenado

Neptuno y compañía:
Neptuno y allegados

Sufrimiento:
Sufrimiento

El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha

Aun reconociendo la maestría de la obra de Cervantes, es un libro que no me ha enganchado y que lo he terminado por el propio orgullo de decir que he leído El Quijote.

La prueba está en que hace dos semanas me leí 120 páginas en el tren, volviendo de Praga a Budapest y sólo me quedaban 20 para terminar el libro, que no he terminado hasta hoy. No vayamos a echar toda la culpa al libro, reconozco que el vago soy yo, pero que el libro no engancha, también es cierto.

La línea argumental es escasa, Quijote sale de su pueblo y vuelve, convence a Sancho para que le acompañe y vuelve a salir. A partir de ahí sólo hay tres localizaciones principales, la posada que Quijote cree castillo, la Sierra y el camino, sobretodo, donde ocurren los episodios del libro. Fundamentalmente, el libro es eso, un anecdotario con multitud de pequeñas historias extrañas y divertidas que parten de las locuras de su protagonista.

No voy a ponerme a hacer un estudio de personajes, lenguaje, narrativa, etc., porque, primero, no me corresponde, y segundo, quizá es el libro más estudiado del planeta (depués de la Biblia y demás), y seguro que no digo nada nuevo. Sólo que de las multiples lecturas que tiene la obra, me quedo con la del punto de vista narrativo, que Paul Auster estudia tan bien dentro del libro Ciudad de Cristal, y lo reutiliza para su propio punto de vista narrativo en su obra, además de jugar con ello en muchos de sus libros.

Por un lado está el concepto de autoría, del creador de la obra. En un momento de El Quijote, Cervantes nos dice que la historia que nos está contando de El Quijote no es suya, sino que se limita a mandar traducir un manuscrito en árabe que le compra a un muchacho que “llegó a vender unos cartapacios y papeles viejos”, y que está escrito por el historiador árabe Cide Hamete Benengeli. Esto está íntimamente relacionado con la credibilidad de la obra: el presentarnos lo hechos narrados como ciertos es el juego que Cervantes nos presenta al inventar esta metanarrativa de trasvase de autores, igual que Pérez-Reverte en La Reina del Sur y Paul Auster en casi todos sus libros. Aún así, en varios momentos de la obra se nos pone en duda esta credibilidad, es el aviso que nos hace de que posiblemente lo que nos cuenta no sea tan cierto:

Capítulo IX:

Si a ésta se le puede poner alguna objeción cerca de su verdad, no podrá ser otra sino haber sido su autor arábigo, siendo muy propio de los de aquella nación ser mentirosos; aunque, por ser tan nuestros enemigos, antes se puede entender haber quedado falto en ella que demasiado.

(¡ejem! Lo sé. La frase es racista, imagino que Cervantes lo era un rato, ya que no es la única frase de este estilo que hay en el libro.)

Capítulo LII (último de la primera parte, por cierto):

Y los que se pudieron leer y sacar en limpio fueron los que aquí pone el fidedigno autor desta nueva y jamás vista historia. El cual autor no pide a los que la leyeren, en premio del inmenso trabajo que le costó inquerir y buscar todos los archivos manchegos, por sacarla a luz, sino que le den el mesmo crédito que suelen dar los discretos a los libros de caballerías, que tan validos andan en el mundo; que con esto se tendrá por bien pagado y satisfecho, y se animará a sacar y buscar otras, si no tan verdaderas, a lo menos de tanta invención y pasatiempo.

Además está el juego de poner historias dentro de historias, como cuando se encuentran dos manuscritos que un inquilino anterior se había dejado en la posada y leen uno de ellos (El curioso impertinente, quizá la parte más pesada del libro) y resulta que el otro es Rinconete y Cortadillo, otra conocida novela de Cervantes.

Posts relacionados: Autoría y credibilidad, donde analizo el mismo tema, pero para La Reina del Sur, de Arturo Pérez-Reverte, y para El libro de las ilusiones de Paul Auster.

Total, que me queda la segunda parte, pero descansaré un tiempecito de Quijote antes de empezarla. Ahora toca La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón.

La soledad de la residencia

El jueves hizo un mes que llegué a Budapest y ayer se fueron los últimos estudiantes de intercambio de erasmus que quedaban por aquí. Por suerte, Roel, un compañero de Girona, ha venido también a pasar unos meses y mi vida social no se ha reducido a la nada que podría haber sido. En cualquier caso empieza una nueva etapa, donde lo más importante va a ser trabajar, investigar y aprender, que ya ha habido mucha fiesta.

Un recuerdo agradecido y emocionado a Miguel, el portugués, un gran compañero de habitación, a Ferran, a Chechu, a Víctor, a Iván, a Javi, a Jabel y en especial a la bellísima Elena y su Paris particular: Alessandro. Todos éstos en Karman. También, además, a Noe, a David, a Jorge, a Amaya, a Fran y a la encantadora Teresa.

Aunque llegué cuando ya sólo pensabais en la partida, espero haber ayudado un poco a que vuestro recuerdo de este año en Budapest sea genial. No os olvidaré.

Top 10 julio

Esta vez, para animar la lista un poco, voy a comentarla brevemente:

  1. L’Homme Naif Por tocarme la fibra sensible.

  2. Kobayashi Maru Por su descaro, su desparpajo, y sus entradas sobre cine.
  3. Bitácora del poli malo Por la aplicación del tráfico de Barcelona que se ha currado, y por hablar de mi tema de tesis más que yo.
  4. La Librería Por hablarnos de la vida a través de la literatura.
  5. Fuckowski Porque aunque sus relatos caen de uvas a peras, también tiene un blog personal y se expresa igual de bien. Además, ahora es todo un solo blog.
  6. Soy coco Porque me río un montón con sus historias.
  7. Sobremí Por enseñarnos la ceja izquierda.
  8. Uruloki Porque su vicio también es el mío.
  9. Níniel Por haber vuelto con tanta fuerza, y por tocar los huevos a Chema.
  10. Microsiervos : Por descubrirme Google Earth y hablar tanto y de tantos temas interesantes.